Para 683 montenegrinos, aquellos que son dueños de hipotecas multidivisas en franco suizo , llegó, por fin, algo de alivio. El Parlamento de Montenegro aprobó la Ley de la Conversión del Préstamo, donde sus deudas quedarán convertidas al euros en el día de la conclusión del contrato. También se establecerá una tasa de interés fija de 8.2 %. La pérdidas que hayan supuesto este tipo de hipotecas así como las deudas generadas, será compartida,en la misma proporción por el prestatario, el Banco y el Estado.

En Montenegro ha sido un único banco el que ha colocado este producto tan tóxico. Este tipo de préstamos fue dado en exclusividad por el Hypo Alpe Adria Bank. A esta entidad bancaria se le dio un plazo de 30 días para convertir todos los préstamos mediante la vinculación al euro, en lugar del franco suizo. A su vez también disponía de 45 días para ofrecer así como entregar al cliente un contrato diferente y nuevo.

El problema es que el “modelo de Montenegro”, no es aplicable a la mayoría del resto de países que conforman la Unión Europea y les ha sido colocado este tipo de productos. En países como por ejemplo Croacia o Polonia, esto no sería posible ya que el número de usuarios es muy superior. Esto dificulta, así como casi imposibilita, que el Gobierno los Bancos (en plural), así como también  los usuarios estén de acuerdo con la división de la carga de los préstamos de reconversión.

 


 

La existencia de la llamadas “cláusulas de cambio en los contratos no es desconocida” indica Jafar Alibegovic de la Facultad de Economía en Sarajevo. También considera que su contratación en países con estabilidad de los tipos de cambio de divisas (Marco convertible está relacionada con el euro, Montenegro ya tiene el euro y el kuna tiene un tiempo relativamente un tipo de cambio estable).

“No he visto ninguno de los países que tratan de resolver el problema de la eliminación de la causa (examen de la validez de la cláusula de la moneda extranjera en términos de la estabilidad de la moneda y el control de la ejecución de la aplicación de los préstamos con tipo de interés nacional), teniendo en cuenta el hecho de que las ganancias de los bancos en los préstamos han sido por ser ‘especulativas’. Cada vez que el país se involucre “en el arbitraje entre las dos partes (junto con el dinero de otros contribuyentes), alguien va a salir insatisfecho”, advierte Alibegovic.