Si el fallo es contra de los bancos, se estima que podrían tener que devolver unos 7.600 millones de euros, según un estudio el Banco de España.
El panorama actual podría hacer que la decisión sufriese un fuerte viraje. Mañana por fin se sabrá si la decisión se ha basado en política o en justicia

Hace “poco” Bruselas anticipada su sentencia: Los bancos debían estar preparados para  lo malo. Más de 7.600 millones de euros podían acabar siendo devueltos por causa de la colocación de cláusulas suelo. Todo apuntaba a que el abogado general de Unión Europea, Paolo Mengozzi, fallaría a favor de la ciudadanía. Pero tampoco nadie esperaba que en  “poco” se podían lanzar dos posibles salvavidas para las entidades de crédito: Brexit e Italia.

Mañana por fin se sabrá lo que dicta Mengozzi, pero para la decisión definitiva habrá que esperar hasta octubre. A pesar de que la decisión del alto tribunal estuviese prevista para hoy (12/07/2016), se ha atrasado un día más. Estas 24 horas de más seguramente no estén siendo fáciles de digerir para la banca, ya que si el fallo es en su contra de sus intereses, se estima que estos podrían tener que devolver unos 7.600 millones de euros, según un estudio el Banco de España.

Como confirma El Confidencial “Hasta el momento, el Tribunal Supremo de España ha declarado nulas las cláusulas suelo en contratos hipotecarios, pero ha limitado la devolución de las cantidades indebidamente cobradas a partir del 9 de mayo de 2013. Esa fue la fecha en que condenó a BBVA, Novagalicia y Cajamar, sin carácter retroactivo, pero otras entidades como CaixaBank, Sabadell y Popular también utilizaban esta estrategia para ganar más dinero a costa del bolsillo de sus clientes“.

¿Y cómo se gana más dinero a costa de los clientes? Sencillo. Las cláusulas suelo impiden a los hipotecados beneficiarse de las caídas del euribor por debajo de un cierto nivel, lo que se denominaba suelo, pero siguen pagando la misma letra mensual. La mayoría de los bancos ya  han suprimido este producto, pero no han devuelto las cantidades cobradas de más o, si lo han  hecho, sólo lo han aplicado hasta mayo de 2013. Y así es como en España, y en todo Europa, miles de afectados necesitan que los bancos sean obligados a seguir devolviendo lo que les pertenece.

Las entidades más afectadas por una sentencia que imponga la retroactividad total serían Popular, Sabadell y Caixabank entre las cotizadas, así como Unicaja y BMN entre las que están fuera de la bolsa.

Sin embargo, como se ha mencionado al principio del artículo, las cosas han cambiado radicalmente en las últimas semanas. El principal elemento que lo explica es  la victoria en referéndum de la salida del Reino Unido de la UE, popularmente conocido como Brexit. Según fuentes consultadas de El Confidencial “después de este varapalo, la UE tiene que fomentar la cohesión interna de sus miembros y no más divisiones. Y una sentencia que enmiende la plana al Tribunal Supremo de un país no sería lo más adecuado para reforzar esa cohesión”. Es decir, la banca confía en una sentencia  que se defina por lo ‘político’acorde con el actual momento histórico.

La segunda razón de peso para el posible cambio es el más que plausible rescate a Italia. La grave crisis que atraviesa la banca italiana, donde el rescate se da por seguro y solo se está debatiendo la forma de ejecutarlo. El primer ministro, Matteo Renzi quiere escapar del escrutinio europeo y todas las instituciones vinculadas. Según fuentes de El Confidencial “Si va a haber que poner 45.000 millones en los bancos italianos, lo que menos necesitan ahora las autoridades europeas es una sentencia contra los españoles que obligue a salvar alguno más o a inyectar más dinero público en los que ya lo han recibido“, según otra de las fuentes. Esta argumentación consolidaría la idea de que la decisión puede basarse más en política que en justicia para los clientes. 

Las decisiones de la UE, generan tanto apoyo como detracción. Hay muchos que opinan que la UE no puede situarse por encima de las sentencias de los tribunales nacionales. Consideran que esto es acabar con la autonomía de cada país, y podría resultar que todas las materias deberían juzgarse en Luxemburgo en vez de en cada país. Pero lo que está claro, es que para defender los derechos de los consumidores bancarios es necesario que las Instituciones Europeas intervengan, sobretodo en países como Polonia o Italia donde la política nacional no proporciona proteccionismo alguno.

Defender el sistema no significa salvar a los banqueros, si no todo lo contrario, sería perpetuar un sistema en el que los poderosos no cumplen con la Ley” – Patricia Suárez, Presidenta de ASUFIN.

Por esto mismo el pasado 6 de junio, Patricia Suárez estuvo en el Comité Europeo de Bruselas intentando sensibilizar a las Instituciones Europeas sobre la mala praxis por parte de los bancos. La Presidenta de ASUFIN, ha logrado aliarse con varias asociaciones europeas para lograr luchar por una justicia no solo en el plano nacional si no también en el Europeo.