• Los bancos extranjeros con presencia en Croacia y su Gobierno debaten ferozmente sobre cual es el “modus operandi” correcto que se debe seguir en beneficio de los ciudadanos.

  • La conversión del franco suizo al euro costará 6 billones de Kuna

» Artículo dentro de la serie “Hipotecas multidivisa en Europa” [FXLOANS]

El Parlamento Croata aprobó en septiembre del 2013 la legislación que permitía que los préstamos que estaban en francos suizos quedasen convertidos al euro. Esta decisión iba en contra de las advertencias, así como amenazas, del resto de bancos extranjeros, afirmando que lo único que haría es debilitar la moneda nacional, la Kuna.

El conjunto de leyes permite pasar la deuda de 3.4 billones en francos suizos, a otra moneda que de viabilidad a los afectados.  El cambio de moneda tiene como propósito poder ayudar a los ciudadanos a pagar sus deudas, que en algunos casos aún siguen creciendo. El gobierno espera que los bancos asuman los gastos de conversión, que se estiman pueden alcanzar los 6 billones de Kuna (aunque el Banco Central crea que la deuda realmente asciende a los 8 billones).

Los bancos aconsejaban y mostraban que monedas como el franco suizo o el yen japonés, ofrecían unas tasas de interés más bajas que las que podía ofrecer su propio país y su moneda correspondiente.

Muchos fueron los países del este de Europa, que adquirieron a mediados del 2000 hipotecas multidivisas, habitualmente indexadas en francos suizos. Países como Croacia, sujeto y protagonista principal de este artículo, así como Hungría o Polonia tuvieron una gran afluencia de clientes que prefirieron asumir sus préstamos en otra moneda que no fuese la nacional. ¿La razón? Los bancos aconsejaban y mostraban que monedas como el franco suizo o el yen japonés, ofrecían unas tasas de interés más bajas que las que podía ofrecer su propio país y su moneda correspondiente. ¿Resultado? Los ciudadanos croatas se han visto abocados a pagar deudas superiores no solo de las que esperaban, si no de que puedan asumir.

Cinco de los bancos extranjeros estaban ya preparados para demandar al gobierno Croata como su plan de rescate para sus ciudadanos siga en curso. Según estas identidades, Croacia y las legislaciones adoptadas están violando las leyes de las Unión Europea y cualquier acuerdo bilateral sobre tratados de inversión. Con este argumento los bancos extranjeros afirman que entienden que se busque una solución comprometida con los deudores más vulnerables, pero que el cambio de moneda es en ninguna instancia la solución debido a su inviabilidad por la vía legal o económica.

Fitch Ratings, una agencia de rating global, es de los pocos que ayuda a Croacia en contraatacar en base al escaso apoyo que recibe por su decisión afirma que a pesar de que esto vaya hacer que los bancos tenga una grandísima perdida, pero que “su capitalización se mantendrá consolidada”. A su vez afirman que “el cambio de moneda ayudará a estabilizar los préstamos no preformados (non-preforming loans) que han crecido mucho en estos últimos años”.

El consorcio de bancos extranjeros se defiende del ataque señalando que es un problema político. El Gobierno responde que “defiende a sus ciudadanos de acuerdo con la Constitución”

El consorcio de bancos extranjeros,  que conforman la gran mayoría del sistema bancario croata ya que el país casi no tiene bancos nacionales, afirman en la demanda que el problema frente a los préstamos es realmente un problema político. Declaran que ellos no son quienes deben afrontar la ansiada solución al problema que consideran ajeno (a pesar de que son sus clientes directos quienes son considerados “esclavos de la deuda” informada, gestionada y ofrecida por ellos). Los bancos denunciantes son Austria´s Erste Group Bank AG, Italy´s UniCredit SpA, Russia´s OAO Sberbank, Austria´s Raiffeisen Bank International AG and the Austrian Hypo Group Alpe Adria AG. La parte política cuenta obviamente con representantes como el ministro de finanzas Croata, Boris Lalovac, que respalda a su Gobierno afirmando que lo que se pretende “es defender a los ciudadanos en acuerdo con la constitución“. Esta idea de defensa le lleva a plantearse también que “¿Dónde están los bancos cuando han de proteger y ayudar a sus clientes?” (pregunta que suele ser muy frecuente por parte de todos nosotros).

Lanzar reproches y acusaciones no va ayudar a los ciudadanos croatas, y a los de ninguna nacionalidad,  a afrontar unos préstamos, que jamás habrían asumido si no hubiesen sido ofrecidos. A pesar de las disputas, las demoras y los inconvenientes, el gobierno croata “intenta buscar una solución” para ayudar a las personas adquirientes de estos productos derivados en el arduo camino que les queda al tener que afrontar que se han convertido en “esclavos de la deuda” más allá de cual sea ya la moneda de pago. Los bancos y la política, un claro ni contigo ni sin ti, deben darse cuenta de que con los únicos que realmente sí necesitan, y aun así menosprecian, son a los ciudadanos que les necesitan unidos más que nunca.


“Hipoteca Multidivisa en Europa” es una serie de artículos escritos por nuestros colaboradores o de noticias de prensa para explicar la comercialización de este tipo de hipotecas y la situación actual en otros países europeos. ASUFIN es miembro activo del Comité para la Defensa de los Consumidores Europeos (www.fxloans.org) y coordina otras asociaciones de consumidores europeas.