El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Barcelona ha estimado la nulidad de un contrato de compra de participaciones preferentes suscrito con Catalunya Banc. El motivo de la condena ha sido la ausencia de consentimiento durante la suscripción del derivado.

El afectado, una anciano de 77 años, invirtió en 2011 unos 50.000 euros en participaciones preferentes después de que en la sucursal de su banco se realizara la contratación del producto sin su consentimiento. Esta ausencia de consentimiento se debe a que el cliente tenía desde 2009 alzheimer (con una incapacidad del 78%) cuando firmó el contrato de confirmación de compra.

Llama especialmente la atención, que aunque el empleado de la sucursal no se percatara del estado mental de su cliente durante la comercialización, indicara en el test de conveniencia que poseía conocimientos y experiencia inversora suficiente para contratar productos con riesgo de rentabilidad y capital, y más aún, que señalara que poseía conocimientos financieros avanzados; sobre todo porque el cliente, con estudios básicos, jamás había suscrito un contrato financiero de esa índole.

Las hijas de la demandante, pese a que tampoco  estuvieron presentes durante la contratación, constan como autorizadas en el contrato de custodia y administración de valores vinculado a la compra de las participaciones preferentes. Tan solo se recoge la firma de ellas en las órdenes de venta, una vez que se percataron de la problemática del producto suscrito por el banco.

Asimismo, aunque Catalunya Banc hubiera hecho partícipes a las hijas, no habría cumplido  con su obligación de máxima diligencia informativa, ya que ni siquiera entregó o envió un folleto informativo a sus clientes.


Banco: Catalunya Banc.
Producto: Preferentes.
Perfil: Particular.
PDF:S_140709_CATALUNYABANC_JPI1_BARCELONA_PREFERENTES_PART_SIN.pdf