El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Lliria (Valencia) ha estimado la nulidad de un contrato de compra de obligaciones subordinadas suscrito por particulares con Bankia. Además, también ha condenado a Bankia por la venta de acciones sin informar sobre los riesgos vinculados a la compra de acciones.

Los afectados firmaron en 2009 una compra de deuda subordinada por valor de 40 000 euros y 3 000 euros en acciones en 2011. En 2013, sin que los demandantes supieran previamente que existía ese riesgo, Bankia les informó de que debían convertir en acciones de nueva emisión su inversión en deuda subordinada y que el valor de sus acciones sufría una reducción de capital de 2 euros a 1 céntimo.

Como suele ser habitual, la directora de la sucursal no dio relevancia a la existencia de riesgo en la deuda subordinada remarcando los aspectos positivos. Asimismo,  el test de conveniencia realizado a los clientes no refleja su verdadero perfil, hecho que ha admitido en su testimonio la directora.

Esta misma circunstancia se dio durante la firma de la compra de acciones de Bankia, yendo la propia directora de la sucursal al domicilio de los clientes solicitando que les “ayudaran a ser un banco”.


Banco: Bankia.
Producto: Deuda Subordinada y Acciones.
Perfil: Particular.
PDF:S_141010_BANKIA_JPI2_LLIRIA_OBLSUBORDINADASyACCIONES_PART_SIN.pdf