Dos sentencias dictadas el mismo día por dos juzgados de la capital asturiana dan la razón a los afectados y declaran la nulidad de sus contratos de compra de subordinadas y preferentes. Las cantidades a recuperar serán de 12.000 euros en el primer caso y de 19.000 en el segundo.

La justicia se pronuncia una vez más a favor de los afectados por la colocación de derivados financieros. Bajo la dirección letrada de Jorge Álvarez de Linera, dos afectados por deuda subordinada y participaciones preferentes han conseguido que se declare la nulidad de sus contratos. La entidad responsable de la colocación era en este caso Caja España, que vendió estos productos a dos clientes minoristas sin informar de sus riesgos. Por suerte, la justicia se ha mostrado firme en ambos casos dando la razón a los demandantes y reconociendo la nulidad de los contratos. Gracias a ello, los afectados podrán finalmente recuperar su dinero.

Los juzgados de primera instancia números 6 y 11 de Oviedo han resuelto el mismo día dos casos muy similares con idéntico resultado: el reconocimiento de justicia para los afectados. En uno de los casos los empleados de la antigua caja de ahorros convencieron al damnificado para que invirtiese 12.000 € en deuda subordinada de la entidad. Según sus explicaciones, la inversión quedaría garantizada y obtendría una rentabilidad mucho mayor que en un depósito al uso. Solo que al final el producto resultó no ser tan seguro, y la inversión del pequeño ahorrador pareció peligrar por momentos.

El segundo caso es similar, pero con el aliciente de combinarse con las participaciones preferentes. Dos clásicos de la historia negra más reciente de la banca comercial en nuestro país. Una vecina de la capital del Principado invirtió parte de sus ahorros en ambos productos alentada por empleados de su sucursal de toda la vida. En total 19.000 euros en preferentes y subordinadas, dos productos “complejos” para un cliente normal, sin perfil inversor ni conocimientos específicos del sector financiero. Es más, la afectada, como señala la sentencia, es ama de casa de profesión y cursó solo estudios básicos. Además, señala que siempre huyó de las inversiones de riesgo, optando en todo momento por lo que consideraba más fiable.

La deuda subordinada ha sido durante muchos años un instrumento de mucho peso en la financiación privada de las entidades bancarias. Por ello se insistía tanto en su colocación entre toda clase de clientes, obteniendo millones de euros en recursos propios. Las preferentes por su parte también se colocaron de forma masiva como una vía rápida para la obtención de capital por las cajas. Para convencer a los clientes, bastaba con no decir toda la verdad. Esto ha dejado a miles de afectados por toda la geografía española, cuya única solución parece ir a los tribunales. Por suerte, la ley les da la razón y les permite recuperar su dinero.


Banco: Caja España
Producto: Participaciones preferentes y obligaciones subordinadas
Perfil: Particular
Dirección letrada: D. Jorge Álvarez de Linera Prado

PDF 1: S_140729_CAJA_ESPANA_JPI6_0VIEDO_SUBORDINADAS_PARTICULAR_SIN_166.pdf
PDF 2: S_140729_CAJA_ESPANA_JPI11_OVIEDO_PREFERENTES_SUBORDINADAS_PARTICULAR_SIN.pdf