Una nueva condena a Banesto por comercializar sus permutas preferentes entre sus clientes particulares. La sucursal vendía el producto como sencillo, a pesar de que la justicia los califica como difíciles de entender para los consumidores medios.

Banesto ha sido condenado a anular dos contratos de permuta financiera con un cliente particular y a devolverle las liquidaciones cobradas por ambos. La sentencia considera probado que la entidad financiera no aportó la suficiente y necesaria información para que el afectado pudiese saber las características y riesgos del producto.

La juez tiene en cuenta en su afirmación las declaraciones de dos trabajadores de Banesto durante el juicio. El director de la sucursal afirmó que la segunda permuta estaba motivada porque “la anterior había tocado techo”, lo que para la magistrada evidencia “una reelaboración del primero. Las alegaciones de Banesto en las que consideraba que el cliente firmó los contratos libremente no son aceptadas por el Juzgado de Primera Instancia número 4 de San Vicente de Raspeig.

Banesto hizo creer a su cliente que suscribía un contrato para cubrir los riesgos derivados de la subida de los intereses en relación al préstamo hipotecario. La sentencia concluye que la entidad financiera vendía los productos “sin explicar su verdadera naturaleza”. El cliente tuvo una información “notablemente insuficiente, según la sentencia. Además, considera que Banesto “difícilmente puede facilitar información veraz suficiente” de un producto complejo como son los swaps, de quienes desconoce su verdadera naturaleza y “los concibe como un producto sencillo”.


Dirección letrada: Enrique Benítez Caucelo
Banco: Banesto, S.A. (Banco Santander, S.A.)
Producto: Permuta financiera tipos de interés
Perfil: Particular
PDF: S_140402_BANESTO_JPI4_SAN_VICENTE_DE_RASPEIG_SWAP_PART_SIN.pdf