Los test MiFID que habían supuestamente superado los afectados estaban rellenados a máquina por los empleados de la sucursal. El dinero invertido en las preferentes constituían los ahorros del matrimonio, fruto de sus años de trabajo en el extranjero.

El juzgado número dos de Carballiño, en A Coruña, ha condenado a Novagalicia Banco a devolver los 36.000€ que un matrimonio de la localidad había invertido en participaciones preferentes de la entidad. Los afectados eran un matrimonio gallego de emigrantes que volvía a su localidad natal al jubilarse. Su perfil como inversores ha sido calificado en la sentencia como “conservador y ahorrador”. Las cantidades invertidas en la entidad bancaria procedían de los ahorros de su vida laboral, fruto de su trabajo en el extranjero y de la minusvalía declarada al marido tras sufrir un accidente laboral. Los empleados de Novagalicia Banco recomendaron al matrimonio colocar su dinero en participaciones preferentes, sin explicar con claridad las características del producto.

Los argumentos de la entidad bancaria para su defensa eran la caducidad del título de compra de las preferentes, y que éstas habían sido solicitadas por los afectados, y no ofrecidas por los empleados de la sucursal. El primer argumento, muy recurrido para estos casos pero casi siempre sin resultado, se encuentra con la teoría jurisprudencial reiterada de que la acción de nulidad no tiene en realidad plazo de caducidad. Los cuatro años que establece el Código civil en su artículo 1.300 se refieren a los contratos anulables, pero no a aquellos nulos de pleno derecho. Este sería el caso del que nos afecta, por carecer de uno de los tres requisitos indispensables en todo contrato, como es el consentimiento de los contratantes.

Para tratar el segundo argumento, la defensa alude al estado neurológico en que había quedado el afectado tras sufrir su accidente, y que le habría supuesto la declaración de minusvalía. El informe médico habla de “alteraciones en la atención sostenida y selectiva, en la memoria, en
la función de planificación y grave lentificación de la velocidad de procesamiento”. Todo ello, según el tribunal, le dejaba casi seguro en una situación de incapacidad para afrontar inversiones complejas, como son las preferentes. Por ello, el hecho de haber sido solicitadas por él mismo, o de haber suscrito otras preferentes años antes no le convierte en absoluto en un inversor profesional, como pretendía hacer ver la defensa.

 


Dirección letrada: Sr. Rúa Sobrino
Banco: Novagalicia Banco

Producto: Participaciones Preferentes
Perfil: Particular
PDF: S_130416_NOVAGALICIA_JPI2_CARBALLIÑO_PREFERENTES_PART_SIN.PDF.pdf