El derecho a la información protege la seguridad, la salud y los intereses de los consumidores ante las entidades financieras. BBVA colocó una permuta financiera sin informar debidamente de los riesgos y las características del producto.

BBVA ha sido condenado a proceder a la cancelación  de una permuta financiera que colocó a unos clientes suyos particulares por una deficiente información en la venta del producto. La justicia tiene en cuenta que los afectados creyeron siempre que estaban protegiéndose contra las subidas de los tipos y no contratando un producto de alto riesgo.

El Juzgado de Primera Instancia número 14 de Valladolid considera que “el derecho a la información tiene rango de derecho constitucional”, para que sea un instrumento “de defensa de la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicas de consumidores y usuarios”.  Además, la sentencia afirma que el deber de información carece de reconocimiento en  los contratos.

La juez argumenta que los bancos suelen tener departamentos financieros que saben cómo va a evolucionar el mercado; sin embargo, afirma que  los clientes minoristas no tienen la capacidad para saber qué ocurrirá. Esto provoca que las informaciones de las entidades financieras sean lo único de que dispongan antes de la firma del contrato. Por ello, la sentencia considera que ocurrió un vicio en el consentimiento  de los clientes ante el swap del BBVA.


Dirección letrada: Bernardo L. García Angulo
Banco: BBVA
Producto: Permuta financiera
Perfil: Particular
PDF: S_130619_BBVA_JPI14_VALLADOLID_PART_SIN.pdf