Banco Santander ha sido condenado por colocar un collar a un cliente particular en Barcelona. El cliente no tuvo nunca liquidaciones positivas y su banco el pidió una cancelación de más de 200.000 euros por el producto.

Un cliente particular ha logrado anular su contrato de permuta financiera con Banco Santander que firmó en octubre de 2008. La falta de información que recibió el afectado por parte de la entidad de crédito ha sido esencial para declarar la nulidad y la restitución de las cuotas.

La sentencia, emitida por el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Cerdanyola del Vallès (Barcelona), recoge que el cliente no tuvo nunca ninguna liquidación a su favor, “ni siquiera en los primeros momentos de la vigencia del contrato”. Además cuando el afectado se personó en la entidad financiera para cancelar el producto, Banco Santander le exigió más de 200.000 euros por ello.

La juez sostiene que el error “es inexcusable cuando pudo ser evitado empleando una diligencia media o regular, de acuerdo con los postulados de la buena fe”. Para la sentencia, es “obvio” que el cliente no sabía el alcance real de lo contratado. Tampoco el director de la sucursal sabía exactamente los riesgos y las condiciones del collar que le colocó a su cliente como demostró durante el juicio.


Dirección letrada: Jordi Ruiz de Villa y Pablo Franquet
Banco: Banco Santander, S.A.
Producto: Collar
Perfil: Particular
PDF: S_130607_ BSANTANDER_JPIeI4_CERDANYOLA_PART_SIN.pdf