Los trabajadores que rubricaron el contrato afirmaron que la sucursal tenía objetivos y el modo de venta de los swap era el mismo: afirmar que eran seguros.

La justicia ha ordenado a Banco Popular a que devuelva las liquidaciones cobradas y que proceda a la cancelación del contrato de permuta financiera que vendió a un cliente particular en enero de 2007.

La juez del Juzgado de Primera Instancia número 46 de Barcelona tiene en cuenta el perfil inversor del cliente, un informático que asesoraba técnicamente sobre ordenadores en KPMG  y que “su puesto no guardaba ninguna relación con las asesoría financiera”, como corroboró su anterior jefe en el juicio.

Además, Banco Popular obligó a su cliente a que firmase el contrato de la permuta financiera para que pudiese acceder a un préstamo ya que, según el banco, “su padre estaba en un situación incierta y ello suponía un riesgo para el banco”.

La persona que comercializó el producto de Banco Popular reconoció que su formación académica era de bachiller y que siempre informaba a los clientes de que era un seguro de tipos de tipos de interés. Además, la segunda firma por parte de la entidad bancaria en el contrato era de una persona que únicamente tenía estudios de FP. Ambos testigos del Banco Popular reconocieron la existencia de objetivos que la sucursal tenía que cumplir.


Dirección letrada: Ignacio Sánchez Meya
Perito: David García Muntané
Banco: Banco Popular, S.A.
Producto: Permuta financiera tipos de interés
Perfil: Particular
PDF: S_130513_BPOPULAR_JPI46_BARCELONA_PART_SIN.pdf