La juez ha tenido en cuenta el engañó que cometió Bankia al vender su producto. El banco animó a sus empleados a que vendiesen las preferentes como un producto sin ningún tipo de riesgo.

Bankia ha sido condenada por la comercialización de participaciones preferentes a devolver más de 112.000 euros a un cliente particular. La sentencia afirma que la entidad financiera, en este caso Caja Madrid, cometió dolo pues ocultó a su cliente de forma consciente y deliberada información sobre el riesgo del producto contratado.

Para el Juzgado de Primera Instancia número 43 de Madrid, Bankia sabía que informaba de manera errónea al cliente. El director de la sucursal que comercializó las participaciones preferentes vendió entre sus clientes este producto “como seguro y de alta rentabilidad”, cuando los folletos informativos de Caja Madrid se califica a las preferentes como de “una inversión de alto riesgo y a perpetuidad.

Además, la juez ve un agravante en que el cliente fuese un consumidor ya que “la entidad bancaria debe observar escrupulosamente los deberes de información y lealtad”. Bankia en el juicio aportó la documental en la que se definía el producto como de alto riesgo, sin embargo el director de la sucursal afirmó que “recibió instrucciones por parte del banco de venderlo y ofrecerlo como un producto de rentabilidad asegurada.


Dirección letrada: Israel Álvarez Calzada
Banco: Bankia, S.A.U. (Caja Madrid)
Producto: Participaciones preferentes
Perfil: Particular
PDF: S_130509_BANKIA_…_JPI43_MADRID_PREFERENTES_DOLO_CIVIL_PART_SIN.pdf