Banesto no facilitó la información necesaria para que el cliente tuviese conciencia real del producto que iba a contratar. El banco nunca tuvo la transparencia exigida por el normativa del mercado de valores.

Banesto ha sido condenado a devolver 8.402 euros que cobró a una pareja por las liquidaciones de la permuta financiera que contrataron con el banco. Banesto no informó a los clientes sobre las previsiones de los tipos variables, por lo que los afectados no pudieron valorar “de modo apropiado si la oferta del banco satisfacía sus necesidades”.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Laredo (Cantabria) considera que hubo un error en el consentimiento. La falta de información proporcionada por la entidad bancaria provocó que los clientes no tuviesen toda el  conocimiento necesario sobre el producto y creyeron estar firmando otro diferente.

La sentencia estima que fue Banesto quien tuvo la iniciativa de ofrecer al cliente el swap. La jueza cree que de este modo el banco “asumía un papel de gestión en los intereses de los clientes”. Esto, según la magistrada, lleva a Banesto a tener una transparencia exigida por “la normativa del mercado de valores, pues el banco estaba en una situación de preminencia frente a sus clientes por el conocimiento del mercado.

Banesto no realizó ningún tipo de conveniencia o idoneidad de la permuta financiera a la mujer de la pareja. Sin embargo, sí había un test firmado por el hombre. Para la jueza, que la firma estuviera presente no significa que Banesto hubiera realizado. El empleado de Banesto no recordaba durante el juicio si lo había hecho él u otro trabajador de la sucursal.


Dirección letrada: Pilar Lanza Puente
Banco: Banesto, S.A.
Producto: Swap tipos de interés
Perfil: Particular
PDF: S_121023_BANESTO_JPI2_LAREDO_PART_SIN.pdf