“Si el cliente hubiese leído el contrato al detalle, tampoco lo habría entendido”

Para la magistrada no es condenable que el cliente se leyese por encima el contrato que le entregó Caja Rural, pues habría que tener un alto nivel financiero para entenderlo. El cliente creía que la caja le estaba vendiendo un seguro. Esta es la segunda contra la Caja Rural de Soria y décimotercera contra el Banco Cooperativo.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Soria ha anulado el contrato de una permuta financiera entre una PYME y la Caja Rural de Soria (Banco Cooperativo). Según la sentencia, Caja Rural no ha acreditado que informase correctamente a los administradores de la empresa, por lo que no ha podido demostrar que la PYME hubiese entendido el producto que estaba a punto de firmar.

Para la magistrada no es reprochable que el cliente se leyese el contrato por encima “porque aunque lo hubiese leído al detalle, tampoco lo habría entendido”. Al no ser la PYME un cliente profesional, la entidad bancaria está obligada a explicar “de palabra y con ejemplos los posibles efectos del producto financiero. Una información que se debe acrecentar cuando es el banco quien toma la iniciativa de suscribir el producto, pues “lo normal era que el cliente pensase que era algo accesorio y sin riesgos”, afirma la sentencia.

La empresa alegó que Caja Rural siempre habló del producto como un seguro. Las explicaciones dadas por la entidad financiera “hacen que el cliente se confunda”. Además, el vocabulario que utilizó Caja Rural hace pensar que estaba vendiendo un seguro. Para la jueza palabras como “cobertura o riesgo son habituales de los seguros”.

Según la sentencia, el contrato tiene un alto grado de complejidad, en contra de lo que alegó Caja Rural durante el juicio. Para entenderlo se requiere “un alto nivel de exigencia de información hacia la caja”. Además, la jueza afirma que el producto contratado es complejo, de alto riesgo debido a su carácter especulativo, ya que se apuesta sobre un valor cambiante. El comportamiento de la apuesta solo conocido “por personas avezadas en la contratación de productos complejos”. Por lo que en la mayoría de las veces, sólo es la entidad bancaria quien conoce la futura evolución de los tipos de interés.

Concluye la jueza que las permutas financieras que, inicialmente, pretendían proteger a los clientes frente a la subida de los tipos de interés, se han convertido en “unos productos muy interesantes para que las entidades de crédito puedan seguir manteniendo sus márgenes comerciales”.


Dirección letrada: Marcelino Tamargo
Perito: Cristóbal Verdú
Banco: Caja Rural de Soria (Banco Cooperativo)
Producto: Swap
Perfil: PYME
PDF: S_120227_BCOOPERATIVO_CRSORIA_JPIeI4_SORIA_SL_SIN