Ayer tuvo lugar el Seminario: Contratos de Permuta Financiera (SWAPS) organizado por Unidad Editorial. Los ponentes, mayoritariamente representantes de las entidades financieras del país, destacaron, una vez más, los beneficios de este tipo de productos y negaron de manera sistemática que se hubieran cometidos errores en la comercialización. En la puerta ALDOS y su colección de condenas contra Bankinter llamó la atención entre los asistentes.

El seminario comenzó con una ponencia de Iberdrola (7.000 millones de Euros en IRS) y Calvo (un 90% de la deuda en variable cerrado con derivados) en la que explicaban cómo utilizaban este tipo de derivados para estabilizar los costes de la empresa. La utilidad nadie la puede poner en duda, como tampoco el hecho de que estas empresas tengan equipos de expertos que negocian con distintas entidades para que el SWAP sea realmente a medida de sus necesidades y posteriormente hacen un seguimiento de las previsiones vigilando las curvas de Bloomberg y Reuters. El representante de Iberdrola afirmó “Los Swaps son muy flexibles, pero también peligrosos“. No nos cabe la menor duda.

Posteriormente, asistimos a la ponencia de los responsables de las Mesas de Tesorería de Banesto y Deutsche Bank que, en la misma línea, insistieron en los beneficios del producto y en la personalización de los mismos a los clientes a partir de 500.000 Euros de nocional.

La siguiente mesa, con representantes de las asesorías jurídicas de NovaCaixaGalicia, Deutsche Bank y Bankinter, trató sobre todo de la improcedencia de las acciones colectivas y/o acumuladas en el sentido de que el vicio en el consentimiento debía tratarse caso por caso. Nada que objetar, argumentos jurídicos y procesales en los que esta Licenciada en Filología alemana que les escribe, no tiene mucho que discutir. Eso sí, bajé a la mesa para presentarme a los ponentes que ante el nombre “Patricia Suárez, presidenta de Asuapedefin” reaccionaron un poco, pero sólo al confirmar que era “WonderWoman” en persona (sin disfraz de super-heroína, claro!) pudimos entablar una ‘amistosa’ conversación. El representante de NovaCaixaGalicia nos reconoció el trabajo y la dedicación, lo cual le agradecemos. Con la representante de Bankinter tuve un largo intercambio de impresiones, entre otras cosas le preguntaba que si iban a seguir peleando en tribunales cuando las sentencias eran tozudas en declarar la nulidad de los contratos. La respuesta no pudo ser más increíble: “Sí, porque nosotros seguimos creyendo en el producto“.

Aquí hubo un receso para la comida que se limitó a unos cuantos canapés y entrantes… incluidos en la entrada de 1.100 Euros + IVA.

Posteriormente, los representantes de los Servicios de Reclamaciones del Banco de España y la CNMV nos ilustraron sobre la famosa NOTA CONJUNTA y por qué, en su opinión, no se aplicaba MIFID a los usuarios bancarios. Ahí, los pocos asistentes del lado del consumidor no pudimos callar. Fernando Zunzunegui, siempre brillante e incisivo, les preguntó en relación a la denuncia presentada por su despacho y Jausas y si ya habían recibido algún tipo de notificación de la CE. Respuesta negativa. Carlos Hernández Guarch, sobre si después de 500 sentencias y un porcentaje elevadísimo de quejas pensaban abrir algún expediente sancionador. Respuesta negativa. Y por nuestra parte, le preguntamos su opinión por el hecho de que los jueces sí aplicaban la LMV en sus sentencias y la propia Comisión Europea en su pregunta ID 842 decía, literalmente, “Un swap de tipos de interés se define como un instrumento financiero en la Sección C del Anexo I de la Directiva 2004/39/CE (MiFID). El hecho de que el swap de tasas de interés se formalice en un contrato separado y sea independiente del préstamo hipotecario indica que la clasificación del instrumento debe ser independiente del préstamo.” Respuesta: “respetamos las decisiones de los tribunales pero no nos compete opinar sobre ello” y por otro lado, “lo que diga la Comisión Europea es una opinión, nosotros tenemos otra“. Creedme, se quedaron tan a gusto.

La siguiente ponencia me hizo dudar de las razones por las que estoy aqui: ¿no nos estaremos pasando? me dije para mis adentros. ¿Ustedes ven a los señores de la foto? Se trata de los representantes de las asesorías jurídicas de Banesto, BBVA, Santander, Banco Popular y Caixa Bank (sentados de izquierda a derecha). Es decir, los abogados de los bancos más importantes del país. Pues bien, tienen que creerme si les digo que se lamentaban desconsoladamente de las resoluciones de los tribunales, del rigor de los jueces -dicho sea con todo el respeto, eso sí-, de que todo esto respondía a la “alarma social” que se había creado y, sobre todo, el representante del Banco Santander con el asentimiento de sus compañeros insistía en que le resultaba “increible“:

1.  que se dijera que eran complejos cuando el CMOF era sencillo y fácil de comprender, además de que no hacía falta firmarlo, con la ‘confirmación’ era más que suficiente,

2. que los jueces se habían olvidado de la ‘fuerza vinculante de los contratos’ y se empeñaban en declarar la nulidad por incumplimiento de MIFID, que a lo más que debía llegar es a una sanción administrativa de la CNMV,

3. y por último, para no alargarnos, que los jueces se habían creido ‘la película’ de los clientes cuando aceptaban que se había comercializado como un ‘seguro’… ¿quién se podía creer semejante barbaridad?

Lo prometido es deuda, lo manifesté ayer en mi intervención y aquí les dejo un PDF de Publicidad recogida por ARTESA (NOCLIP) que así lo acredita y, un par de recortes para que quede claro:

BBVA

 

Los hechos son tercos, para bien o para mal, ninguna de las partes los podemos cambiar.

Internet existe: la posibilidad de que los consumidores compartan experiencia, información y sentencias haciendola accesible a otros consumidores, además de abogados y jueces, es inevitable. El mundo ha cambiado, ahora les toca a Ustedes mostrar su inteligencia y adaptarse a los nuevos tiempos. Como ayer les manifesté y les reitero, no es la vocación de la Asociación que presido una guerra contra los bancos. Nosotros les necesitamos a Ustedes, tanto como Ustedes a nosotros.

La protección legal que nos ofrece la Ley, no es un capricho, ni fruto de la ‘alarma social’ a la que puedan ser sensibles los jueces. Se trata, como ya dijo Garrigues, de un mecanismo de compensación para paliar la desigualdad existente entre la entidad financiera y sus clientes. Estos mecanimos de compensación son el Derecho del Siglo XXI y así lo han entendido grandes compañías que prestan distintos servicios (víd. “La reconciliación con el Consumidor“). Ustedes se quieren mantener en la ‘fuerza’ de los contratos, como si siguiéramos en el Derecho del Siglo XIX.

Nosotros somos clientes del Siglo XXI y como tal, estamos aquí para que se nos otorgue la protección a la que están Ustedes obligados por Ley y si de paso, nos tienen un respeto y no nos llaman mentirosos, pues mejor.

Patricia Suárez.
Afectada por un Clip de Bankinter.
Wonder-Woman.
Presidenta de Asuapedefin.

P.D. Malher también asistió al seminario… estaba de incógnito, pero alguna que otra palabra intercambió con los ponentes. 😉