El Juzgado de Primera Instancia número 3 ha dictado la nulidad de un Swap que Caixa Cataluña vendió a una empresa de Lérida por incumplir su deber de información y transparencia. El derivado financiero establecía un interés fijo del 5’49%, un valor que es “prácticamente imposible que los tipos superen”, según recoge la sentencia. El juez del caso es rotundo: “¿realmente se puede pensar que la entidad de crédito pretendía proteger al cliente frente a la subida de los tipos? La respuesta es no”.

El Swap objeto de nulidad fue firmado en junio de 2008 cuando, según la sentencia, “ya se conocían las previsiones que a finales del 2007 hizo el FMI sobre la entrada en recesión de la economía”. Aún así, el tipo fijo pactado fue del 5’49%, un valor que el Euribor no ha superado en los últimos diez años. El juez señala además que “lo más importante es comprobar que siempre que el Euribor ha superado el 5% ha iniciado una tendencia descendente en un plazo de tres años”, que era la duración del contrato.

Esto, según la sentencia, demuestra que Caixa Cataluña apostó sobre seguro porque sabía que la tendencia sería a la baja. El magistrado añade que como la entidad conocía que en un breve periodo de tiempo los tipos bajarían, fijó como capital nocional no solo el importe del préstamo sino todo el endeudamiento del cliente, “sabedora de que al bajar los tipos el efecto multiplicador será mayor y los pagos que deberá hacer el cliente serán incluso superiores”. El importe del Swap se calculaba sobre un nocional 300.000 euros lo que llevó a liquidaciones a favor del banco que oscilaban entre los 500 y los 2000 euros.

El juez evidencia que la intención del banco no era proteger al cliente de los efectos de una subida del Euribor. Señala también los intereses particulares del banco para vender Swaps ya que las liquidaciones en contra del cliente se suman directamente a las cuentas de la entidad financiera y, por tanto, se reflejan “en las nóminas de los empleados que venden el producto a través de los incentivos anuales que el banco ofrece por ‘colocar’ estos productos”.

La sentencia recoge que los Swap son un producto que implica aún más riesgo para el cliente que las acciones que cotizan en bolsa. Las acciones se pueden vender cuando estén bajando, sin embargo, las permutas financieras tienen un coste de cancelación que, en el caso de la empresa afectada ascendió a 25.550 euros. El juez señala que si la entidad explicara de forma “razonable y llana” el producto, tal y como obliga la ley, “probablemente no lo firmaría nadie”.


C CATALUÑA.- 20/09/2011. JPI 3, Lérida (S.A.). Dirección letrada: Sr. Chicote