El Juzgado de Primera Instancia número 1 de León ha anulado un contrato Swap que el BBVA había firmado con una pequeña empresa. El Juez desestima la cláusula de arbitraje contenida en el clausulado del contrato y condena al BBVA por no haber informado correctamente al cliente de los riesgos de contratar una permuta financiera. La sentencia condena además la falta de transparencia de la publicidad del producto.

La sentencia del Juzgado de Primera Instancia de León recoge que el BBVA ofreció un swap a una empresa de formación de modelos ante la preocupación de esta por no poder afrontar la subida del euríbor al que estaba referenciado el interés variable de su préstamo bancario. Desde la entidad bancaria se le dieron 48 horas para reflexionar sobre el producto porque era una oferta que expiraba. El juez considera que es “ilusorio” que el cliente, sin conocimientos financieros, tuviera tiempo de consultar a un experto en la materia para comprender las características del producto.

La publicidad que recibió el cliente del BBVA define los swaps como productos que “permiten reducir o eliminar el riesgo ante posibles oscilaciones de los tipos de interés”. En dicha afirmación no se hace mención a que la cobertura solo funcionaría en caso de incremento del Euribor pero no si la oscilación fuese en descenso. Además del deficiente asesoramiento por parte del comercial de la entidad y la publicidad poco esclarecedora, el juez señala que el contrato no contiene ninguna información sobre el coste de cancelación del producto ni el método para calcularlo.


BBVA.- 10/10/2011. JPI 1, León (pyme). Dirección letrada: Bernardo L. García Angulo