Asuapedefin Blog 2014

Internet o la democratización de la justicia

Recientemente acudí al curso organizado por IIR España sobre Reclamaciones en Servicios y Productos Financieros. Éramos pocos los asistentes, un 80% miembros de las asesorías jurídicas de las entidades financieras, el resto, abogados defensores de clientes bancarios y yo, afectada como sabéis por un CLIP de Bankinter, Wonder-Woman para los amigos y presidenta de Asuapedefin.

El primer ponente explicó el funcionamiento de las reclamaciones en el BdE y la CNMV y los temas por los que más reclamaciones ha habido en los últimos 2 años: Lehman, Bancos islandeses y, cómo no, las permutas financieras con mención implícita (espero que la próxima sea explícita) a nuestro ya conocido ranking de sentencias. El debate no se hizo esperar.

Los letrados se quejaban, lastimosamente, de la indefensión en la que se encontraban. Unos decían lo injusto que era que los jueces “que no tenían ni idea del producto” se metieran en esta web, se descargaran las sentencias y se limitaran a hacer un copia-pega. Otros comentaban que su entidad no había comercializado CLIPs y que sus productos nada tenían que ver en su diseño con los mismos, sin embargo tenían sentencias condenatorias en las que se hablaba textualmente del CLIP (de Bankinter). Un último grupo insistía en que su entidad no había comercializado estos productos a minoristas pero los jueces los estaban tratando como tal, gracias al famoso ranking. Por supuesto, todos aseguraban que nunca se habían vendido como ‘seguros’ y que cuando tenían pruebas de que el comercial así lo había hecho, cancelaban sin ir a tribunales. (sic)

Ese día fue muy productivo para mí, me permitió conocer de primera mano cómo están viviendo las entidades financieras el problema de la comercialización masiva de los swaps y la posterior judicialización del problema. Todo ello les ha llevado a una saturación de las asesorías jurídicas de las entidades que se han visto obligadas, en muchos casos, a externalizar las contestaciones a las demandas.

Todo ello me ha hecho reflexionar sobre internet y la democratización de la justicia. El ranking de sentencias ha permitido que prácticamente cualquiera pueda demandar al banco sin importar la cuantía, el lugar dónde viva y el abogado al que acuda. Lo que hasta hace poco estaba restringido a grandes despachos y grandes clientes que perdían grandes sumas de dinero, se ha acabado. Gracias a internet y a la generosidad de cientos de letrados y afectados que aportan cada día el resultado de sus demandas, cualquiera tiene acceso a las sentencias de primera instancia que en general son de conocimiento sólo para las partes. El partido que se juega entre clientes y bancos se puede seguir en directo desde esta web.

Internet significa la libre circulación de la información. Los tiempos en los que el banco sabía más que su clientes se acabaron el día en el que nos reunimos en afectadosclipsbankinter.ning.com y empezamos a compartir la información. Internet es compartir, internet es actuar conjuntamente para convertirnos en uno contra el banco, de igual a igual, y la igualdad es la esencia de la democracia.

¿Quién hace unos años hubiera demandado a un banco por  2.636,99 euros? Una sentencia como la publicada ayer (19/01/2011, JPIeI 5 Telde) ganada por un particular con un CLIP HIPOTECARIO de BANKINTER con una pérdida de sólo 2.636,99 euros es el mejor ejemplo del poder de internet. Este señor no hubiera podido demandar si no existiera un foro como NOCLIP, si en él no hubiera aparecido un día un tal Enrique Viera que se colegió 15 años después para volver a ejercer y defenderse a sí mismo contra Bankinter, si no hubieran hecho públicas todas las sentencias.

Pero volviendo a las quejas de los letrados, alguno se quejó amargamente de que el CLIP (de Bankinter) les había hecho mucho daño porque se trataba a todas la entidades como si hubieran colocado éstos productos de la misma manera y al mismo perfil de cliente. Sólo puedo decir que en este aspecto estoy completamente de acuerdo:

Bankinter acumula 51 de las 118 sentencias.
Bankinter ha sido la entidad que más ha comercializado y menos ha negociado.
Bankinter me colocó un CLIP hace ya casi 4 años.
Bankinter se negó a escucharme.
Bankinter me envió directa a NOCLIP.
Bankinter me convirtió en Wonder-Woman.

Por culpa de Bankinter, a pesar de haber terminado de pagar el CLIP el pasado diciembre, yo sigo aquí.

P.D. alguno más se quejó de que sólo publicábamos las que habíamos ganado y no las que habíamos perdido. A este respecto sólo decir que les invito a enviarme las sentencias que han ganado —me comprometo a publicarlas— o mejor aún, a que hagan su propio blog y las publiquen ellos.