APYMIFID presentó el 26 de noviembre la primera demanda acumulada contra Banesto en la que le reclama 751.240,87 euros más los intereses correspondientes por la indebida comercialización de “PERMUTAS DE TIPOS DE INTERÉS” o SWAPS a 13 pymes y 3 autónomos.

Se trata de la primera demanda de ésta asociación creada para la correcta aplicación de Mifid. Se están preparando más demandas contra otros contratos de Banesto,  BBVA, Caja Madrid y Bankinter entre otras entidades.

La demanda, redactada por Patricia Gabeiras Vázquez de EJ Abogados, acredita que los contratos de PERMUTA FINANCIERA DE TIPOS DE INTERÉS en sus distintas modalidades (con tipo fijo creciente, con tipo fijo creciente y convertible a tipo variable o con tipo fijo creciente y convertible a tipo variable con diferencial) comercializados por la entidad no respetan:

  • la normativa de condiciones generales de la contratación
  • la normativa específica financiera y bancaria y -por si ello no fuera suficiente-
  • la normativa relativa a la existencia y perfección de los contratos de nuestro ordenamiento civil.

El objeto de la demanda presentada es conseguir la nulidad de estos contratos suscritos entre BANESTO y 16 socios de APYMIFID, así como solicitar la restitución de las prestaciones recíprocas, junto con la correspondiente liquidación de intereses.

26/11/2010. Copia sellada de la demanda contra Banesto por Permutas Financieras.

26/11/2010. Copia sellada de la demanda contra Banesto por Permutas Financieras.

La demanda va acompañada de un Dictamen financiero elaborado por Antonio Rivela de Netvalue Financial Advisors en el que se muestra cómo desde el mismo momento de comercialización de los productos se produjo un perjuicio a los clientes que fue aprovechado directamente por BANESTO. De la misma manera, el perito afirma que es un contrato muy difícil de comprender incluso para un experto financiero y que para calcular las liquidaciones y el coste de cancelación debe utilizarse un modelo financiero-matemático riguroso que difícilmente puede comprender un cliente minorista como son las pymes y autónomos que nos ocupan.

Banesto, al igual que otras entidades financieras de nuestro país, comercializó permutas de tipos de interés (swaps) entre sus clientes minoristas para ‘asegurarles’ ante la subida de tipos de interés. El momento de colocación coincidía con la contratación o renovación de una póliza de crédito, descuento, préstamo, etc… y casi siempre como requisito para acceder a dicha financiación. La situación de miles de empresas en este país ya es comprometida debido al escenario económico internacional y se ha visto seriamente agravada por la contratación de estos productos tóxicos.