Acorraladas por las numerosas sentencias a favor de los afectados por swaps, las entidades financieras del país están apelando al Supremo en “interés de ley”, al considerar que hay sentencias de Audiencias Provinciales discrepantes en la materia.

En los últimos meses hemos visto cómo los juzgados de primera instancia condenaban sistemáticamente a las entidades financieras por la comercialización engañosa de las “permutas de tipos de interés” (swaps) (víd. ranking de sentencias). Posteriormente, las Audiencias Provinciales han comenzado a ratificar las sentencias de instancia, incluso revisando alguna que había sido favorable a la entidad financiera (AP de Pontevedra Secc. 1).

Las entidades financieras, no obstante, no se han rendido y buscan desesperadamente acceder al Supremo en “interés de ley” al considerar que hay posiciones contradictorias entre las Audiencias Provinciales. Así, ASUAPEDEFIN ha tenido conocimiento de la queja de Bankinter contra la reciente Sentencia de la AP Cáceres mientras que en la AP de León Secc. 2 se ha interpuesto ya un recurso de reposición, trámite previo para poner la queja ante el Tribunal Supremo. El Banco Sabadell, por su parte, ha anunciado recurso de casación y extraordinario por infracción procesal contra la Sentencia de la AP de Asturias. Secc. 5.

El Auto del Tribunal Supremo estimando queja de Banesto.

En este esfuerzo, se han encontrado con una resolución sorprendente del Supremo, un Auto que estima la queja interpuesta por Banesto en la que argumentaba “interés casacional”, “cuantía” y/o “derechos fundamentales”. El Tribunal Supremo admite la casación no por “interés de ley” que podría tener un cierto sentido, sino por una interpretación, dicho con el debido respeto, absurda y contraria a toda lógica jurídica y económica, de la cuantía de los litigios que tienen como objeto los “swaps”.

En efecto, Banesto presentó una queja contra la Sentencia del 27 de enero de 2010 de la AP de Asturias. Secc. 5 argumentando que, aunque la cuantía del pleito era indeterminada, puede ser fijada por los tribunales de oficio. Sorprendentemente el TS emite un AUTO en el que estima dicho RECURSO DE QUEJA al entender que la cuantía del pleito no es, como es obvio, los intercambios de dinero (liquidaciones y cancelación) entre cliente y entidad financiera, sino el nocional del contrato.

Basta consultar cualquier manual económico para constatar lo evidente. En el caso de los swaps el principal sobre el que se calculan los intereses es puramente “nocional”, es decir, los intercambios de principal no se producen nunca. Sin embargo, para el auto del TS el objeto de permuta no son los intereses, sino el principal, que no es objeto de reclamación. Con este Auto el TS arrolla literalmente el concepto de la cuantía que no es otro que el interés económico de la demanda como bien señala el artículo 251 LEC antes de exponer los distintos criterios. Ahora bien, las entidades financieras deben estar contentas porque han pasado de tener escasas opciones de acudir al TS, salvo el indicado recurso en interés de ley, a que casi todos los swaps puedan llegar al Supremo.

Cuantía indeterminada vs. cuantía determinada.

Podemos discutir la conveniencia o no de presentar una demanda con la cuantía determinada o indeterminada, muchos abogados prefieren esta última en tanto que el coste del SWAP varía diariamente según las previsiones de futuro. Pero si nos decidimos por determinar la cuantía, ésta no puede ser el nocional del contrato pues éste es simplemente el valor de referencia para calcular las liquidaciones del SWAP. Por tanto, la cuantía del pleito sólo puede ser la suma de las liquidaciones practicadas más el coste de cancelación del producto o, dicho de otro modo, la cantidad de dinero determinada o indeterminada que se reclama a la entidad financiera.

La decisión del Tribunal Supremo.

ASUAPEDEFIN  ha mantenido conversaciones con los distintos abogados y confiamos en que los escritos presentados hagan ver al TS que el interés económico de nuestras demandas no es otro que las liquidaciones y la cancelación del producto. Entendemos que puede haber un interés casacional y que se deban establecer requisitos en este asunto pero no podemos compartir que el nocional sea la cuantía del procedimiento. Si el TS mantiene este criterio  resultaría muy perjudicial para los afectados… ¿quién va a atreverse ahora a demandar asumiendo el riesgo de que una posible condena en costas suponga prácticamente tener que pagar otro SWAP? Esperamos sinceramente que el TS cambie de opinión.

Y mientras tanto, los bancos siguen sin devolver el dinero a pesar de haber perdido las sentencias!!

–> descargar AUTO DEL TS

Nuestro más sincero agradecimiento a José Antonio Ballesteros, David Mayo, Jesús López-Arenas y José Viñuelas Zahinos por habernos proporcionado la información para redactar este post.